
Si ya sabes resolver el 3×3 esta primera capa no te supondrá ningún problema: lo único que tenemos que hacer es colocar todas las piezas blancas en una misma capa, teniendo en cuenta que los colores de los laterales coincidan. En la ilustración de la izquierda podemos ver cómo quedaría.
Si no sabes hacer el 3×3 a continuación te explicamos los casos que pueden salirte para resolver estas esquinas.
Normalmente empezamos a resolver el cubo completando la capa blanca, que la usaremos como capa superior. Céntrate en una esquina y úsala como referencia para construir ahí tu capa. Busca en el cubo la esquina que iría a su lado. Si por ejemplo has seleccionado la esquina blanca-verde-roja, deberás buscar o bien la blanca-verde-naranja, o la blanca-roja-azul. Es decir, deben tener dos colores en común. En el caso que hemos puesto, podríamos seleccionar el blanco, que como hemos mencionado anteriormente actuará de capa superior, el verde para situarla a un lado, o el rojo para colocarla al otro.
Posicionar las esquinas
Para colocar las esquinas, podemos encontrarnos con diferentes situaciones. Todas se resuelven de una manera específica. A continuación, te vamos a explicar cada una de ellas, de modo que solo tendrás que ir fijándote en las diferentes esquinas que quieres colocar y hacer la secuencia de movimientos que corresponda a tu caso.
- Primer caso: en la capa inferior, debajo del lugar dónde queremos que vaya nuestra pieza, tenemos una esquina en la que el color blanco se queda mirando hacia nosotros. Para ponerla en su posición correcta tenemos que hacer cuatro sencillos pasos, que podemos ver en la primera ilustración.
- Segundo caso: en esta ocasión, el color blanco se queda mirando hacia abajo. Del mismo modo que en caso anterior, posicionamos la esquina justo debajo de donde la queremos insertar y repetimos el mismo algoritmo que antes. Lo tenemos que repetir tres veces para que la esquina se coloque en su posición correcta.
- Tercer caso: puede ocurrir que la esquina se encuentre en su posición correcta pero mal orientada, es decir, el color blanco se quede mirando hacia nosotros. Para cambiarla tenemos que aplicar el mismo algoritmo que en los casos anteriores, pero esta vez tenemos que repetirlo dos veces.
- Cuarto caso: nos encontramos una situación muy parecida a la del caso anterior; la diferencia es que el color blanco no está de frente a nosotros, sino que se queda hacia la derecha. Para arreglar esta pieza haremos el mismo algoritmo y repetirlo cuatro veces.
- Quinto caso: nos encontramos algo muy parecido al caso 1, pero el blanco en lugar de mirarnos a nosotros, se queda mirando hacia la derecha. En esta ocasión haremos un algoritmo aún más sencillo. También lo podemos resolver con el mismo algoritmo que en los otros casos pero tendríamos que aplicarlo cinco veces. Resolver la última capa de un cubo de rubik 2×2 Orientar las piezas Para resolver la última capa del cubo 2×2 primero deberemos poner toda la capa del mismo color utilizando un sencillo algoritmo. Si la primera capa que hemos hecho es la blanca, la capa que ahora buscaremos poner del mismo color es su opuesta, en este caso la amarilla. Deberemos colocar la capa ya hecha (la blanca) mirando hacia abajo y la amarilla, que es la que ahora queremos hacer, hacia arriba. Para colocar todas las piezas, con la cara amarilla mirando hacia arriba, tendremos que aplicar el siguiente algoritmo tantas veces como sea necesario para que la pieza amarilla se sitúe mirando hacia arriba: (R’ D’ R D). ¡OJO! Recuerda siempre devolver el último movimiento (D). Cuando la pieza amarilla esté mirando hacia arriba, giramos la capa superior en sentido horario (U) y volvemos a realizar el algoritmo anterior para volver a colocar la siguiente pieza. Así lo haremos con las cuatro piezas y si alguna está ya colocada, simplemente, vuelve a girar la capa superior en sentido horario (U).


